[10-01-17] Plan contra el acoso escolar del Ministerio de Educación y protocolo contra el ciberacoso de la Consejería de Educación

Acoso escolar

Sin los recursos humanos necesarios no es posible mejorar la convivencia escolar en los centros educativos. Medidas sólo contra episodios violentos o contra situaciones de ciberacoso, aun necesarias e imprescindibles en algunos casos, sólo supondrán "paños calientes" para un problema que debe prevenirse y que requiere de recursos para detectarse.

Numerosas noticias se están produciendo en los últimos meses en relación al acoso escolar como si el problema del “bullying” y el ciberacoso hubiese crecido exponencialmente en nuestros centros. Entre estas noticias hay que destacar la creación del teléfono contra el acoso para atender a escolares que están sufriendo esta situación.

El MECD ha creado un Plan contra el acoso escolar en el que se incluye, además de este teléfono en el que se garantiza confidencialidad, la figura del docente responsable en cada centro contra el acoso y focaliza su atención en denuncias garantistas que pueden incluso superar al propio centro educativo, y no en el carácter preventivo que un plan de estas características debiese tener. La Consejería de Andalucía ha elaborado, además, un protocolo de actuación por parte de los centros educativos antes situaciones de ciberacoso.

No cabe duda que un Plan contra el acoso escolar o disponer de un protocolo de actuación ante el ciberacoso pueden ser erráticos si se centran exclusivamente en la denuncia, en la sanción y, por ello, en el apoyo a la víctima una vez que ha sufrido un episodio traumático. Aunque estas medidas sean necesarias, especialmente en los casos en que se produce un acoso por parte de un adulto con suplantación de personalidad a petición de amistad a un menor haciendo uso de las redes sociales, es necesario que el profesorado tenga posibilidades reales de conocer los entresijos de las relaciones humanas de sus escolares, un hecho que se dificulta con amplias ratios. El Plan contra el acoso del Ministerio se incluye teóricamente dentro de un Plan de mejora de la convivencia escolar, de las 8 líneas de actuación inicialmente contempladas, sólo se ha desarrollado la correspondiente a la atención de los incidentes violentos o de acoso en los centros educativos por lo que no se han desarrollado hasta la fecha ningún tipo de medidas preventivas, ni de políticas educativas o de investigación que inicialmente iban a incluirse. El propio Ministerio reconoce que ha dejado de trabajar en él más allá de en las cuestiones correspondientes a los incidentes violentos. Y es que este plan no cuenta con ningún tipo de fondos más allá de la inversión realizada con la empresa concesionaria que atiende el teléfono contra el acoso mediante el cual se pretende mostrar una realidad que, aunque no puede obviarse, se magnifica generando incertidumbre entre los escolares y sus familiares como si los centros educativos fuesen lugares poco seguros.

Desde CC.OO. defendemos Planes de mejora de la convivencia que partan del refuerzo del grupo, de la promoción de los valores de compañerismo y solidaridad, del respeto a la diferencia y diversidad (cultural, social, física, religiosa, de orientación sexual,…), de la reducción de la ratio que permita mejorar los niveles de interacción entre el alumnado y de éstos con sus docentes, del refuerzo de la acción tutorial, de la mejora de la didáctica y metodología en una línea más cooperativa, del apoyo de la actividad docente con personal especializado que pueda reforzar adecuadas conductas entre los menores y con su familias (trabajadores y educadores sociales, orientadores educativos y familiares,…). El sistema educativo requiere de planes de convivencia preventivos tal como se vienen realizando en numerosos países de referencia incluyendo formación y reflexión sobre la educación afectiva y emocional, la empatía y la mediación educativa entre los propios escolares y con sus docentes.

Muy por el contrario, la hiperindividualización, la competitividad, la segregación en un modelo no basado en la integración y que discrimina, sólo favorecen conductas insolidarias y crueles que conllevan los casos de agresiones que se hacen públicos. En ese sentido, la LOMCE no incluye medidas para erradicar estas conductas y, por el contrario, genera itinerarios, segrega al alumnado e incrementa las ratios, incidiendo con ello negativamente en la convivencia normalizada que debe generarse entre nuestros escolares fuera y dentro de la institución escolar.

Disponer de protocolos de actuación contra el acoso es necesario, especialmente cuando intervienen adultos en los mismos pues el profesorado debe conocer los pasos a dar si detecta que uno de sus estudiantes está padeciendo esta situación. Sin embargo, el punto de inicio necesario, tener sospecha o conocimiento que un acoso se está produciendo, se dificulta cuando la ratio de las aulas es amplia y el profesorado tiene multitud de tareas que desarrollar.

Plan de convivencia escolar del Ministerio de Educación.

Instrucciones Junta de Andalucía en relación con las actuaciones específicas a adoptar por los centros educativos en la aplicación del protocolo de actuación ante situaciones de ciberacoso.

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